viernes, 2 de septiembre de 2011

La muerte de la democracia

Pido a todo aquél que lea este artículo que calle durante un minuto para presentar sus respetos a la muerte de algo muy importante que nos abandona hoy.

Hoy, viernes dos de septiembre del dos mil once muere la democracia española. Muere a manos de políticos que más bien son asesinos de libertades. Muere a manos del poder.

En realidad no son los culpables del todo de que esto suceda. Los culpables somos nosotros. Nuestra pasividad y nuestro pasotismo. Nos merecemos lo que tenemos. Somos los hijos de nuestro pasado y ése pasado se vuelve a repetir como un ciclo. Hay de nuevo una dictadura. Una dictadura que es encubierta pero dictadura al fin y al cabo. Aunque en sí no existe una dictadura, existen muchas, una por comunidad.

Es una pena ver morir un sueño bonito de esta manera tan desagradable, desgarrado por los que se supone más tendrían que defenderlo y permitido por quienes más deberían amarlo. Hoy se vota la ley por la cual el límite de gasto de las comunidades que reducido a ochocientos millones. Este método que pone en peligro el estado del bienestar y las leyes de J. M. Keyness introduce en nuestro país la estética de la economía neoliberal que los conservadores tanto gustan de defender.

No es en sí la ley lo que va a dar la puntilla a nuestras libertades, no es que se vaya a quebrar el Estado del Bienestar, no. Es el cómo y no el qué. PP y PSOE han pactado abiertamente el aprobar la ley que reforma nuestra constitución, sin embargo, en vez de refrendar la ley por medio de la votación popular han decidido saltarse todo ése método por considerarlo ‘’innecesario’’ privándonos de ésta manera de nuestra capacidad de elección, de nuestro derecho al voto y a decidir sobre un bien común. La Constitución española.

A parte de eso han decidido los dos partidos mayoritarios que la opinión del resto de partidos no cuenta o al menos no cuenta fuera de las urnas. Es decir, no han dejado ningún derecho a réplica por parte del resto de la clase política lo cual demuestra un gran desprecio hasta por sus propios compañeros.

La ley hoy será votada y vencerá por mayoría amplia. Sólo con los votos de PP y PSOE ya es suficiente. Sin embargo esta ley, que es una aberración desde la función hasta las maneras no debería salir adelante. No debería por los graves desmanes cometidos por nuestros ‘’representantes’’ (y cada día los de menos gente) no debería porque supone colgar una soga al cuello de todos los españoles y no debería por la sencilla razón de que de este modo se demuestra abiertamente que en España no hay una democracia real si no una democracia ficticia y demagógica. Una dictadura si así lo prefiere. Francisco Franco la llamaba Democracia Orgánica. Yo prefiero llamarla falacia ad civitatem (hacia el ciudadano) ya que es al ciudadano a quien se le miente y engaña en masa.

Lo peor de todo este asunto, fuera de la plana política ya no es que se haya despreciado la opinión del ciudadano. Lo peor es que los ciudadanos nos hemos condenado a nosotros mismos. En vez de salir a tomar la calle, a protestar y a luchar contra aquellos que nos desprecian hemos tomado la vía más fácil y simple de todas. Oír, ver y callar. Y así, queridos compatriotas nacidos o no en la península nos va en la varea. Si seguimos de esta guisa seguirán pisándonos el cuello porque puede, por el simple hecho del poder. Seguirán y seguirán desangrándonos poco a poco porque al fin y al cabo ellos son los que mandan. Porque al fin y al cabo ellos son los que deciden. Porque al final de todo el asunto ellos son a quienes hemos elegido y eso les da poder para cualquier cosa.

Vivimos a la sombra de Europa gracias a ésos elegidos nuestros, vivimos a órdenes de Alemania, Francia e Inglaterra y bailamos al son que nos mandan porque sí. Vivimos atados de pies y manos cada día más por la clase política que mucho a mucho va limando nuestras libertades y nuestra calidad de vida.

Pero reitero querido lector. La culpa no es suya, es nuestra. La culpa es de nuestro pasotismo y desgana y si así siguen las cosas el futuro que nos espera va a ser negro. Como dicen en cierto libro ciertos personajes. Se acerca el invierno.

miércoles, 1 de junio de 2011

Sobre la filosofía y el conocimiento humano

Sobre la filosofía y el conocimiento humano

Partamos, pues, de un hecho: conocemos; sigamos con el discurrir hasta hallar el siguiente punto de nuestra disertación (de nuestra teoría si lo prefieren así): Avanzamos; formulemos ahora una premisa: Porque conocemos avanzamos o ya que conocemos avanzamos. Con este axioma ahora podemos levantar una pequeña hipótesis: En tanto que el ser humano conoce, avanza, en cuanto que avanza evoluciona; aunque ahora no posee la técnica ni el conocimiento para, por ejemplo, realizar un viaje en el tiempo no quiere decir que en un futuro no lo vaya a tener o conocer, por tanto, hipotéticamente, el ser humano podría ser capaz de llegar a viajar al pasado o al futuro.

Una vez levantada esta hipótesis podemos racionalizarla con algunos argumentos y contrastarla con otros: Hace quinientos años, por ejemplo, se creía que la Tierra era el centro de la existencia, por tanto, ahora, en cuanto a viajes en el tiempo se refiere podríamos estar tan equivocados como entonces en cuanto a la localización del planeta llamado Tierra. Nuestro discurrir en este momento se acaba de cargar – Sí, he dicho cargar, han leído bien- toda la astrofísica no teórica actual. ¡Plaf! La he borrado del mapa tan sólo con el hecho de decir que podemos estar equivocados (Es una realidad la de que el ser humano se apegue a su realidad temporal como si le fuera la vida en ello –quizás incluso sí que le va la vida en ello-)

Si no fuera porque Albert Einstein ya asentó en su día las bases para los viajes en el tiempo (Vease las leyes de la relatividad general) todos los argumentos científicos actuales se habrían visto comprometidos por un simple ejercicio dialéctico. No obstante ante mi absurda disertación primera sólo cabe decir que no pasaría del segundo filtro que tiene el conocimiento humano para conocer. La Filosofía. Mi disertación teórica sólo era el mero juego de lo absurdo para hacerles pensar en lo siguiente que expondré. Les quiero hacer pensar pues, que sin Kant, sin Hume, Newton sólo sería un triste físico más cuyas teorías, aunque completamente necesarias y actualmente indispensables para el pensamiento humano no habrían sido nunca ratificadas ni contrastadas en el sentido verdaderamente humano de la palabra. Es decir, que sin Kant no hubiera anunciado que nuestra manera de cognoscer y discurrir es totalmente espacio-temporal o Hume no hubiera afirmado antes que Kant, que el empirismo es, dicho mal y pronto, dudar extensiblemente de todo de lo que no puedes tener una experiencia, quizás, muy probablemente, la ley de la gravitación universal (cuya experiencia apócrifa nos relata cierto ilustre manzanazo) el cálculo infinitesimal, las leyes (ilustrísimas leyes) de la termodinámica y todo ese saber habrían quedado en un ostracismo cimentado por la firme mano de la desconfianza humana. Son los científicos pues quienes descubren. Eso es cierto e innegable en cierto modo. Pero son los filósofos quienes sostienen esos saberes.

Los científicos descubren algo, pero por cada científico se necesitan cuatro filósofos, uno que aplique la metafísica y el cómo ese descubrimiento puede cambiar la concepción de ser que se tiene actualmente, otro que lo englobe en una necesaria rama de la epistemología y argumente de qué manera se puede llegar a conocer, otro que lo adoctrine y lo sumerja por el inestimable filtro de la ética pensando y discurriendo sobre de qué maneras puede afectar el nuevo descubrimiento al género humano (¡Hay! Si se le hubiera dicho a Einstein que sus teorías podrían fomentar la creación de una bomba tan altamente destructiva habría bramado porque estas pasaran por un filtro ético para que no saliesen adelante por esos derroteros.) y por último otro que englobase todos esos pensamientos en uno y los hiciese funcionar como funciona la mente humana (mal, a veces)

La importancia de la filosofía, y hablo de mi pensamiento más profundo y desde mi credo –como verán pese a algunas alusiones demostrativas aún no me he apoyado en la palabra de ningún pensador- es pensar, simplemente pensar. Como diría Aristóteles (ahora, como ven, sí) Filosofar es hacer lo propiamente humano. La virtud de la filosofía consiste en eso, su importancia radica absolutamente en el pensamiento y con ello no me refiero a un sistema de uno, dos o tres autores, no, si no que me refiero al sentido estricto de la palabra pensar; es decir, que si no se piensa, por mucho que se quiera, no se avanza, tan sólo se estanca uno en una idea que más que ideas es nada y allí se queda. De esto llego a concluir que lo verdaderamente humano no es tan sólo pensar, sino que también lo es avanzar pues se avanza en cualquier campo en tanto en cuanto se piensa, estudia o medita sobre él. Ahí va por tanto una paradoja para todos los estatistas griegos presocráticos (y postsocráticos debido a que el termino pre necesariamente connota temporalidad y algunos también fueron posteriores temporalmente) ¿Si todos aquellos filósofos que decían que no había movimiento en el mundo como es que ellos avanzaban cada vez que pensaban en sus propias teorías y llegaban a discernir de ese modo sus propios sistemas? Es una paradoja puesto que defendían lo estático y sin embargo ellos tenían implícito el movimiento sobre ellos mimos. Quizás, es que, ese tal Nous que Anaxágoras dibujó y que después Aristóteles rescató como motor inmóvil causa incausada de todo seamos nosotros mismos, los humanos y nuestros propios pensamientos en tanto en cuanto movemos la realidad que nos rodea conforme a nuestras ideas.

Dejando de lado los paradigmas metafísicos volvamos a lo que nos ocupa y veamoslo desde otro punto de vista, cambiemos la perspectiva y analicémoslo desde un ámbito político-social ¿qué es la filosofía para la sociedad? Ya hemos visto su importancia epistemológica y metafísica, pero a la hora de aplicarla socialmente ¿qué importancia tiene? Un sociólogo orgulloso de sí mismo (Y de su circunstancia de ‘’experto’’) diría que ninguno, que todo cambio se debe a que la realidad se mueve en torno a ciclos que hacen que los modos el pensamiento y la política vayan cambiando conforme a que la historia avanza y los hechos suceden de otra forma. Esta es una hipótesis cualquiera de un sociólogo hipotético (¿Por qué no? La mayoría de las ciencias sociales sólo son capaces de ver ciclos por todos lados, a pesar de que sea un pseudo-sociólogo, entiéndase la palabra pseudo como falso en este caso, podría ser la respuesta real de cualquier experto en la materia que despreciase la filosofía) a la que yo respondería parafraseando a Unamuno y le diría de esta forma: ‘’Quae adeo absurda sunt, ut vix recenseri mereantur’’, lo que viene a ser: ‘Todo lo cual es tan absurdo que ni merece ser refutado’’. Ya que estamos hablando de la filosofía diré que hay dos épocas donde se aprecia a la perfección como afecta el pensamiento de un autor a todos sus contemporáneos (y ya no tan contemporáneos). Una es la época clásica donde los primero filósofos occidentales echaron raíces y se asentaron y su pensamiento, estoico, epicúreo, hedonista, aristotélico, platonista, sofista, socrático, etc. Marcó la forma de pensar en cuanto al género humano durante casi dos mil años a los hombres. (Y digo dos mil basándome en que el pensamiento del siglo IV a.C de Aristóteles llegó hasta el siglo XV de nuestra era vigente y fomentado por la Iglesia) La otra gran época es, y que aún hoy se mantiene, la de los siglos XVII, XVIII y XIX donde Rousseau, Voltaire y Montesquieu sentaron las bases de la democracia; Kant nos legó la deontología; Marx, Kropotkin, Malatesta, Bakunin, Engels, entre otros nos legaron la lucha social y política, la revolución contra el poderoso y el espíritu de inconformismo que después embargaría al siglo XX y que ahora a principios del XXI comienza a dormirse y en mi opinión ha de ser reavivado.

La importancia de la filosofía va mucho más allá de sus textos plagados de palabras inteligibles o preñados de tecnicismos, va más allá de un pensamiento, de una idea, de una palabra dicha en el momento adecuado, es mucho más simple que todo eso, la filosofía es el simple hecho de preguntarse por qué y de pensar acerca de ese por qué y su importancia radica en su simplicidad, en que cada ser humano puede llevar a cabo un tipo de pensamiento y que cada incógnita puede ser revelada por ese pensamiento, que cada nuevo avance puede ser y ha de ser argumentado conforme a un pensamiento en que el comportamiento humano se compone de ese pensamiento. En definitiva, la filosofía es importante en tanto en cuanto es real, es, mejor dicho la capacidad de cambiar la realidad de cualquier modo o punto de vista, desde una perspectiva social a una perspectiva histórica desde el más novísimo descubrimiento científico hasta la más antigua civilización se necesita pues de alguien que piense más allá de todo lo meramente práctico, se necesita de alguien quien desmonte el conocimiento y lo analice parte a parte y exponga ante todos la verdad, su verdad y esa persona necesita de alguien que le contradiga pues, sólo por la controversia entre las ideas, solamente por la contradicción entre las mismas el género humano avanza a pasos de gigante.

Ahora, perdónenme toda esta entropía y este fango mental que les he dejado leer, es simplemente mi opinión personal de lo que significa la filosofía, simplemente espero no haber incurrido en ningún tipo de error ni haberme tomado demasiadas confianzas o haber sido demasiado efusivo, pero es de este modo como vivo la filosofía, como una pasión y por ello tiendo a explicarme y extenderme con tanta fuerza cuando se me insta a hacer un texto de estas características.

viernes, 27 de mayo de 2011

Vencerán pero no convenceran

INDIGNACIÓN es lo que siento hoy al ver las noticias, bajo el amparo legal han cargado contra una manifestación pacífica en el centro de Barcelona. INDIGNACIÓN por este gobierno que dice ocuparse de nuestras necesidades y sólo nos administra intransigencia, y con gobierno no me refiero al gobierno central, me refiero al gobierno de todas las regiones, independientemente del partido político, independientemente de su ideología, independientemente de todo ello consterna ver cómo cuando la clase política no sabe cómo actuar, no sabe qué hacer, como tira de las medidas fascistas que tanto ellos critican. Cargas policiales, intransigencia, coacción, amenazas y todo ello para mantener un sistema corrupto y lleno de bilis donde sólo unos cuantos tienen derecho a vivir bien, cómodos y a ser tratados como verdaderos humanos, muy distinto de cómo nos tratan a nosotros. A las personas que, para nuestra desgracia, sólo importamos para ellos cuando las urnas toman la portada del periódico y la importancia en el día.

Este sistema que defiende el gobierno, la clase política, es el sistema de la injusticia y la dictadura anticonstitucional y pro-institucional. Me explico. Según la constitución tenemos derecho a la expresión, a la huelga y a la manifestación pública. Hoy los policías, a órdenes, claro, han roto con esos derechos, con nuestros privilegios. Sus turbias maneras se han saldado con heridos en Barcelona, en una concentración pacífica por un motivo noble como es el cambio de este sistema injusto y descarado.

Me gustaría dar algunos datos para que midamos la necesidad de la manifestación y para que seamos conscientes de que estos hechos han sido premeditados. Recortes a la clase popular, recortes en sanidad, sueldos, bienestar público; recortes en educación, recorte de derechos en cuanto a las descargas de internet, recortes y tantos recortes que nos hacen hasta cortes de manga. Ahora analicemos los datos de gastos. 45. 000 millones de euros gastados en el senado, un órgano cuyas decisiones son refutadas por el congreso cada dos por tres y que no tiene ninguna validez política mas que mantener a 300 senadores, 300, con sueldos superiores a los 3000 euros. 45.000 millones de euros en mantener embajadores, coches oficiales, viajes en primera clase, eurodiputados, tarjetas oficiales de crédito (es decir, con el dinero del estado) y sueldos de alcaldes quienes tienen derechos a regular su propia compensación. Además de esos 90.000 millones de euros debemos sumarle los miles de millones que los datos sumergidos no nos dejan ver, los miles de millones que la política corrupta nos oculta y se reparten entre unos pocos, los miles de millones que nos malversan a los 46 millones de españoles. A parte, miles de millones invertidos en la banca que han ido a parar a los bolsillos de los banqueros. Y aun así estamos en crisis, aun así tienen la desfachatez de recortarnos los derechos a nosotros, aun así tienen la caradura de decir que la crisis durará quince años más, aun así quieren mantener sus puestos de poder, sus privilegios, aun así nos seguimos dejando gobernar por estas personas, estos ladrones y en cuanto asomamos la cabeza para poder salir un poco del agujero donde nos tienen sumidos lo que hacen, lo único que se les ocurre hacer es molérnosla a palos.

Vencerán, compañeros, pero no convencerán, a mí no me convencerá el PP quien empezó la inflación de la moneda y la inflación del precio del ladrillo así como las negociaciones baldías con las bancas. A mí no me convencerá el PSOE quien en vez de luchar por agrandar las medidas sociales sólo se ha acomodado en su puesto dejando que a los españoles nos coma la vida la crisis provocada entre ambos gobiernos. Tanto monta monta tanto, el PSOE como el PP y tanto asco me dan unos como otros dado que no son capaces, no pueden, no quieren, dejar su posición de poder, dejar su situación para ocuparse de su trabajo, velar por el pueblo, trabajar para sus jefes. Democracia, Demo, pueblo, Cracia, poder. Mentira. Oligarquía en todo caso, Aristocracia, quizás. Idiosincrasia, seguro. Somos víctimas de esta dictadura mal escondida, somos víctimas de sus ambiciones y de su convicción de que encima trabajan por y para nosotros y no por y para su bolsillo. Somos las víctimas de sus mentiras y ya nos hemos hartado.

Lo del día de hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso, que se hallan lanzado los policías contra unos manifestantes pacíficos ha sido lo que me ha demostrado a mí, lo que nos ha debido mostrar a nosotros que a la clase política, que a los gobernantes sólo les importa una cosa. El poder a costa del pueblo. Pero hoy se acaba y hasta aquí.

Compañeros no debemos bajar los brazos, debemos seguir luchando, debemos seguir resistiendo, debemos seguir firmes; no, no confundáis mis palabras, no digo de tomar las armas o hacer acciones violentas, tenemos una mejor arma y más dañina que todas las pistolas y los rifles, tenemos el conocimiento, tenemos la convicción y sobre todo, tenemos las ganas de que esta situación termine, tenemos la determinación de que podemos cambiar esto y sobre todo, tenemos el poder porque somos EL PUEBLO. Democracia quiere decir poder del pueblo y es ahora cuando debemos ejercerlo. A sí que compañeros, sigamos luchando porque esta gentuza no nos mine más el futuro. VENCERÁN PERO NO CONVENCERÁN.

martes, 22 de marzo de 2011

Sobre el poder y la prensa

Orson Welles, ese gran director estadounidense, ya expuso en la década de los cuarenta el tema del cuarto poder de estado, el poder de la prensa. Un poder capaz de alzar o derribar gobiernos tal y como muestra en su soberbia obra ''Ciudadano Kane''. Es este llamado cuarto poder el que nos ocupa.

Es obvio para todos que la prensa ya sea oral o escrita, libre en su manera de expresarse, libre sobre los temas a tratar; es obvio que de esta forma detenta el poder de arremeter y erosionar poco a poco a cualquier forma de gobierno y sobre todo, en un país democrático, el factor de la prensa es capaz, si se lo propone, de aupar a cualquiera como máximo representante del Estado. Sin embargo el problema no es este. No es que se de esa necesidad de que exista otro órgano fuera del sistema cerrado que conforman los tres poderes, y que por tanto debe darse en pos de evocar la necesaria opinión pública.

El problema de la prensa y del periodismo en general es precisamente que en si mismo es un poder, un poder que muchos ambicionan y quieren, un poder que corrompe y por tanto empaña y enfanga de manera superlativa hasta el punto de manipular y tergiversar la opinión pública. Y de esta forma se alzan gobiernos y se tiran otros, se fundamentan dictaduras y se mueven masas. Masas, rebaños, ovejas humanas, tristes títeres que representan un número, un voto en una urna, un simple trocito más de esa ambrosía divina tan amada por todos que hace cometer crímenes y lleva a los hombres a tirar de sus más bajos instintos por el simple hecho de conseguir un sorbo de ese dulce néctar.

Ahora que está tan en boga la polémica de la ley ''anti-tabaco'' tan cercana al cuidado de la salud pública y por extrapolación, al endurecimiento de la lucha contra la droga, me pregunto por qué no prohíben la peor de esas sustancias, que lleva no sólo a matar, robar y malversar si no a corromper la voluntad de millones de personas por un chute de esta droga tan permitida, consumida e incluso recomendada por los líderes mundiales: el poder.

sábado, 19 de marzo de 2011

Ensayo discursístico 1

Cada día se suceden miles de muertos. Nos ponen una pistola en la cabeza y disparan sin impunidad. ¡Bang! Una palabra, ¡bang! Otra palabra, ¡bang! Otra más que mata a una, a otra y a otra persona sin plantearse el daño que hace. Cada muerto es el voto en una urna guiado por una palabra hueca, por una promesa vacía y cargada convenientemente en un periódico, en un noticiero o en un telediario.

Cada día nos van matando más y más, van matando nuestra opinión y nuestra libertad; primero la anulan con programas y otros estupefacientes televisivos destinados a matar nuestras opiniones, nuestra cultura. Después, como puestos frente al pelotón de fusilamiento sin recordar tan siquiera lo que era el hielo, disparan y tras ello nos reaniman guiándonos cuan zombis y dirigiéndonos como un siniestro ejército destinado a hacer lo que quieren. Ya no somos personas, somos óvidos, un rebaño guiado de aquí para allá por líderes malversadores de confianza.

Así es nuestra sociedad actual.

¿Dónde quedaron aquellas personas que murieron en Praga por sus derechos? ¿Dónde quedaron aquellos jóvenes del 68 que salieron por París? ¿Dónde aquél que en la plaza de Tiananmen se opuso él sólo a los tanques? ¿Dónde quedó la lucha y el ansia por ser libres?

Esas personas consiguieron mucho, unos más que otros, y pasaron a los anales de la historia como héroes mudos que un día hicieron de su mundo, o al menos lo intentaron, un lugar mejor. Esas personas se han hecho viejas o murieron, pero ¿por qué han muerto también sus espíritus? Sus ideales son nuestro legado y deben ser nuestra motivación.

Generación que hoy te alzas al mundo,

Que pronto le mirarás a la altura de los ojos,

No te dejes pisar más,

Combate con la palabra la palabra y vuela,

Vuela allí donde otros trataron en llegar,

Sigue el camino que te marcaron los héroes por la libertad.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Patraña electoral

Agolpaos amigos míos y asistid anonadados al lúgubre espectáculo que nos ofrecen las campañas electorales. Hoy nos ensordecerán los vítores y aclamaciones populares ante atrocidades varias como el videojuego promocionado por la derecha española representada y encarnada en la ''facha'' del PP (partido popular).

Este sórdido juego, consistente en la candidata del PP por Cataluña (Alicia Sánchez-Camacho) a lomos de una gaviota y lanzando bombillas contra inmigrantes ilegales pretendía solucionar de esta manera los problemas de Cataluña. El PP atribuye a que se ha confundido y malinterpretado el videojuego aludiendo a un error en la presentación que, en vez de representar a la inmigración ilegal se referiría de esta forma a las mafias ilegales. La controversia que ha despertado la presentación de esta radical campaña ha abierto ampolla en la ya de por si denostada imagen de la política en España.

En fin, milongas a parte -para milongas ya están las de Argentina-, el PP no hace más que torpedear su propio barco en su torpe camino hacia las elecciones. Ni el PSOE ni el PP son dignos de gobernar un país que poco a poco se hunde cada vez más en la brecha del paroxismo político gracias a estos dos grupos de poder. El PSOE (que cuya campaña también se las trae...) ha demostrado no tener el ''talante'' suficiente para gobernar, el PP, con estas lamentables barbaridades ha demostrado ser casi peor opción incluso.

No sé, poco a poco caemos en el agónico estado de la inmundicia política, de la demagogia barata y de la vomitiva desazón que supone el hecho tan solo de verle la cara a nuestros representantes. Esto va a acabar mal, y da igual la crisis, da igual el dinero y todos los trastos que se tiran los políticos, cuando el problema son ellos mismos y su forma de tirar de métodos tan punibles que a veces me pregunto por qué decimos que tenemos tres poderes separados si cuando la justicia debería actuar no actúa demostrando así que los jueces están en su cargo por su capacidad... de tirar hacia un lado u otro.

Siento escribir con tanta brevedad mis queridos lectores, espero que tardemos más en vernos la próxima vez. Adiós, adiós.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Las guerras médicas

Allen del siglo V aC en el Madrid de la época antes conocido como Atenas un hombre llamado Milcíades (Ramón para los amigos) se alzó para combatir la perfidia del Imperio Meda, es decir, de los médicos, lo que es lo mismo: La seguridad social. Su caso es un transplante de riñón, pero tras tres años de larga espera no ha recibido respuesta pese a figurar en la lista. A si que armándose de valor se dirigió a Maratón también llamado Hospital 12 de Octubre y con su lanza y su escudo arremeterá contra médicos y ATS que le responderán a jeringuillazo en vena pero tras mucho esfuerzo conseguirá vencer esta primera batalla contra el gran imperio dominante de esa época... La SS (curioso nombre para una organización que se ocupa de la salud pública)

Tras la victoria en Maratón, los madrileños pasaron años de bonanza, buenas atenciones médicas, grandes concesiones del estado sin embargo un plan se urdía en el seno del aun activo Imperio médico, tras la muerte de Darío I tomaría el trono su hijo, Jerjes, aunque algunas fuentes atestiguan que no era hijo si no hija y que no se llamaba Jerjes si no Esperanza Aguirre. Blandiendo entonces la espada de la privatización atacó de nuevo a los griegos siendo su objetivo Atenas, es decir Madrid, sin embargo salieron a combatir este nuevo desastre los espartanos o getafenses, al mando de trescientos getafenses, Leonidas, el rey de Getafe salió en manifestación contra las reformas médicas de Jerjes (E.A.) sin embargo su empresa no tendría éxito y ante una lluvia de pelotas de goma caería ante la funesta ira represora de la dirigente Meda. Madrid estaba a merced de su furia y sufrió su ataque, no obstante los griegos se recompusieron e hicieron frente a la reforma en Platea y en Salamina, pero no lograron nada.

Ahora vivimos ante una aparente Seguridad Social que funciona bajo las directrices de empresas privadas... me pregunto ¿cuanto tardarán en anteponer su rentabilidad a nuestra salud?.

Espero que os hayáis reído, pero lejos de toda jactanciosidad el tema es más serio de lo que parece, si el poder facticio de la comunidad hace lo que le da la gana como jugar con nuestra salud, como dictar unos servicios mínimos abusivos en una huelga legal o como conceder licencias de obras disparatadas ¿cuanto tardaremos en no poder expresar lo que pensamos?. Haced lo que queráis pero antes de dejar vuestro futuro en manos de locos... antes de hacerlo, reflexionad un poco.

Buena semana ^^.