El sistema de calificaciones cuantitativas. Sistema por el cual evalúan nuestros conocimientos en función de unas notas numéricas que deciden los maestros sacando una media de un examen (o varios) y notas de ''clase''(Trabajos, deberes, comportamiento, etc.)
Esta es la explicación que me dieron cuándo le pregunte a mis profesores, que por qué nos calificaban de esa forma. La verdad es que no me responde nada, simplemente me hace pensar que ni siquiera han pensado que es lo más justo para los alumnos, simplemente han tomado como conciencia lo más fácil, tomar un sistema cualitativo de notas que lo que hace es alienar la mente del alumno de tal forma que no sintetiza nada si no lo aprende de memoria, lo suelta en un examen y si le sale bien bien, y si le sale mal también bien. Lo peor no es eso si no que nos meten tan dentro lo de las notas que somos capaz de pisotear la integridad de otros alumnos por jactarnos de las que nos han quedado o no o las notas que hemos sacado o no. Nos convertimos en animales y ni siquiera podemos demostrar que realmente sabemos de lo que se habla.
Propongo pues que se acabe con este sistema de notas tan injusto y parcial y que los preceptores comiencen a asumir la responsabilidad de lo que hace. Muchos se queja de que suspender a un alumno que ellos saben que vale les duele en el alma pero no les veo poner punto en pared y solucionar el tema, por ello he llegado a una conclusión, los maestros deben pues no calificar en función a las matemáticas, si no en función de lo que se conozca al alumno, que ellos sepan que es capaz y que no sólo estudia si no que explota todas sus capacidades intelectuales, pero claro, esto todos lo vemos mal porque nos obliga a trabajar más. Sin embargo de trabajar de menos en menos somos el país europeo con menos nivel cultural. Pensadlo bien, este sistema que propongo de calificar, de evaluar no por una nota matemática si no por un conocimiento del profesor para con los conocimientos del alumno nos convertiría no sólo en más competitivos no sólo enlongaría el nivel de los centros de educación primaria, secundaria y de bachillerato, si no que además nos enseñaría algo que ahora mismo no se enseña en ningún centro a pensar, si a pensar, a pensar por nosotros mismos y razonar en base a lo que conocemos, he de admitir que yo nunca estudio mucho, sin embargo, ¿de que me sirve que un compañero me diga ''sí, tú sabrás mucho pero yo he aprobado todas y tú no'' si aun habiendo aprobado todas no va a conseguir sacar nada de esas asignaturas más que calificaciones?. Pretendemos que los alumnos aprueben, se defienden algunos, sí pero que aprueben ahora así les va a dificultar mucho la carrera. Un examen te puede salir mal en un momento dado, puedes no saber explicar una cosa pese a que la hayas estudiado o puede condicionarte un motivo personal que no te deje concentrarte, y así te juegas todo, sin embargo si tu maestro sabe positivamente que tienes conocimientos en tu cabeza que superan ampliamente en ese campo a muchos de los que han aprobado debería poder aprobarte no por la cara si no porque sabe que tú sabes eso y a la vez debería ser capaz de estimular tu cerebro para decirte que uses la razón, que comiences a interrelacionar asignaturas, a ser partícipe del amplio y basto mundo de conocimientos que se abre ante ti y que aunque parezca mentira en la vida real te servirán para todos los fines que quieras.
Quiero concluir mi exposición diciendo que dudo que los conocimientos de las personas sean cuantificables, el ser humano no es una máquina, no tiene bits, ni memoria ram, ni disco duro. Tiene la capacidad ilimitada de aprender, y por ello, todas las artes y las ciencias, todo ese gran mundo de conocimientos no debe ser desperdiciado porque en tus notas ponga un mísero cuatro.
jueves, 12 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
Improvisado
Tal como de la rapidez más rápida
como del costado de esta centella
como de la luz de la más luminosa estrella
sales tú.
Con tu voz, con tu aliento y tu anhelo
con tu dulce tacto tan cetrino,
con tu dulce aroma tan supino
sales tú.
Y me ves y me besas
y me abrazas y extasiado me dejas
me haces supurar verdades y mentiras
y así, sales tú.
Y sales de mi y entras
y vuelves a salir diciendo ''que te tienta''
y entras otra vez y dejas
en ti mi semilla y te quejas
de no tenerme más aquí.
como del costado de esta centella
como de la luz de la más luminosa estrella
sales tú.
Con tu voz, con tu aliento y tu anhelo
con tu dulce tacto tan cetrino,
con tu dulce aroma tan supino
sales tú.
Y me ves y me besas
y me abrazas y extasiado me dejas
me haces supurar verdades y mentiras
y así, sales tú.
Y sales de mi y entras
y vuelves a salir diciendo ''que te tienta''
y entras otra vez y dejas
en ti mi semilla y te quejas
de no tenerme más aquí.
viernes, 6 de marzo de 2009
Oligarquía-aristocrática
Trescientas sesenta personas tienen más riqueza que todo el tercer mundo en su conjunto, de los cuales, otros tres individuos sus ingresos son iguales al PIB de los cuarenta países más pobres sumando todos estos. Con repartir tan sólo el 4% de las ganancias d ellos magnates mundiales se paliaría no sólo el hambre si no también se podría erradicar las enfermedades (con cura) que asolan a los países subdesarrollados, ¿por qué no se hace?, os estaréis preguntado. ¿Por qué, si con sólo donar el 10% de sus fortunas solucionarían los problemas de más de tres mil millones de habitantes de este planeta, por qué entonces no lo hacen?. La respuesta es muy simple y a la vez acongojante y desasosegadora. Ante la aparente democracia en la que vivimos, en la que nos pintan todo tan bonito, con el supuesto gobierno del pueblo, y la ''libertad'' de la que gozamos vivimos en realidad bajo el yugo político-socio-económico de una ''aristocracia''. No, no nos engañemos, no somos ni mucho menos libres en democracia, somos un mundo preso de la aristocracia y pese a que así la llamo no me refiero con ello a los nobles feudales si no al supuesto gobierno de los mejores, ¿y quienes son esos mejores?, ni más ni menos que esas trescientas sesenta personas quienes con sus inmensas fortunas deciden el destino del mundo a cara o cruz. Cara su avaricia, cruz, su codicia. El destino pinta negro queridos amigos, somos carne de cañón que está a punto de ser pisada por esos trescientos sesenta capitalistas que con su aristocracia oligárquica ya dominan toda la política internacional.
Mi conclusión ante esto es que el gobierno para nada está en el pueblo, ¿trescientos sesenta son los ciudadanos del pueblo? Y si... el poder de la democracia se cimienta sobre todos los ciudadanos sin hacer diferencias y trescientos sesenta son los que mandan ¿hay igualdad ahí? Para mi, la democracia es otro sueño, otra utopía inalcanzable violada por la irrazonable razón humana. Cuando Marx propuso el Marxismo, cuando Cropotkin el Anarquismo o cuando Rousseau, Voltaire, y Montesquieu propusieron la democracia moderna todos erraron en algo, no contaron con que el alma humana, negra en realidad, es altamente corruptible por el poder y por ello, sus estados de libertad y amor fueron, son y serán el motivo por el, cual esos aristócratas-oligárquicos sigan riéndose del resto de la población humana de éste planeta.
Mi conclusión ante esto es que el gobierno para nada está en el pueblo, ¿trescientos sesenta son los ciudadanos del pueblo? Y si... el poder de la democracia se cimienta sobre todos los ciudadanos sin hacer diferencias y trescientos sesenta son los que mandan ¿hay igualdad ahí? Para mi, la democracia es otro sueño, otra utopía inalcanzable violada por la irrazonable razón humana. Cuando Marx propuso el Marxismo, cuando Cropotkin el Anarquismo o cuando Rousseau, Voltaire, y Montesquieu propusieron la democracia moderna todos erraron en algo, no contaron con que el alma humana, negra en realidad, es altamente corruptible por el poder y por ello, sus estados de libertad y amor fueron, son y serán el motivo por el, cual esos aristócratas-oligárquicos sigan riéndose del resto de la población humana de éste planeta.
lunes, 16 de febrero de 2009
Teoría Experimental
Este fin de semana he tenido tiempo para reflexionar por experiencias que me han sucedido últimamente, por ello quería exponer mi ''teoría'', aunque ni siquiera llega a ser una hipótesis.
Empezaré diciendo que, el ente humano es una conjunción de su ser biológico y su ser cultural, si carece de alguno de estos dos factores no es, obviamente, ya que si carecemos de ser biológico no existimos y se carecemos de ser cultural no somos humanos, somos homínidos. Dicho esto quería hacer hincapié en el universo cultural del hombre y asimismo, responder; a mi humilde modo de entender las cosas, a las teorías que condicionan el comportamiento del ser humano a un puñado de genes que, se quiera o no, son inalterables.
Considero que, el ser humano, debe su comportamiento no sólo a los genes si no también a su cultura y en función de ésta a sus experiencias personales, es decir, es cierto, que en gran medida, los genes condicionan al hombre, no obstante son inútiles en un ambiente hostil, por ejemplo, un ladrón cualquiera, que se haya criado en un barrio bajo, bajo la influencia de un padre que también robaba, y a la vez habiendo visto siempre ese comportamiento no es capaz de discernir que está mal en su conducta. Si aislamos a ese ente vemos que, su cultura ha sido una cultura poco propicia para hallar un comportamiento más asemejado a lo que nosotros conocemos como bien, si vemos su genética, a lo mejor, no es un hombre malo, sin embargo, como su asimilación de la realidad ha sido siempre la de robar, seguramente robará en un futuro. Siempre hay excepciones, claramente, ladrones, tal como el ''Lute'', después de haberse visto rehabilitados han conseguido tener un empleo y una carrera, y llevar además una vida totalmente ''normal'' (si es que la normalidad existe).
No quiero decir con esto que los ladrones son malos sólo porque se han criado en un ambiente hostil. Para refutar esto pondré el ejemplo contrario. Por ejemplo, tenemos un abogado que por cualquier causa, deficiencia mental o simplemente una genética mal combinada se vuelve un asesino. ¿Es malo?. Sí, sin duda, pero tiene una similitud con el ladrón que mencionaba antes, y es que, ambos no distinguen el bien del mal, es decir, tienen su capacidad de asimilación de ambos extremos alienadas, ya sea por genética o porque han vivido en un mal ambiente. La diferencia radica en que, a alguien que ha sido criado en un mal ambiente se le puede reeducar, sin embargo al psicópata no.
Ahora voy al punto más fuerte de mi teoría, la experiencia del ente humano. En función a la cultura adquirida nosotros somos en conjunto, en colectivo, como somos, compartiendo una cultura común y a la vez diferente. Sin embargo, hay un condicionante más de la persona, las experiencias vividas. Con las experiencias vividas, me refiero a aquéllas que nos han dejado mella en nuestro comportamiento: La muerte de un ser querido, el primer amor, el conocimiento del sexo, etc. Todas ellas sirven para definir nuestro comportamiento final.
Llegados a éste punto quiero resaltar lo que llevamos visto: El ser biológico y cultural del hombre, el ser genético del hombre y los factores ambientales del mismo y por último las experiencias de la persona. Todo ello en conjunto es un ser humano, ¿pero de qué forma nos condicionan nuestras experiencias y como podemos ver esto?. Sencillo. Un niño madura en función a su yo biológico, a su yo cultural, y a su yo experimentado. Es decir, biológicamente cambia por la pubertad, culturalmente por su capacidad de aprender y experimentadamente por todo aquéllo que pasa. ¿Cómo podemos distinguir el yo cultural del experimentado?, fácilmente, el yo cultural es aquél que se posee por medio del aprendizaje social, mientras que las experiencias vienen dadas tanto por el aprendizaje social como por el aprendizaje unitario, por ejemplo, la reacción ante un estímulo del exterior (una agresión por ejemplo) es radicalmente distinta en cualquier ser humano, de ahí se dice que una persona es madura experimentadamente al tener una actitud x ante un estímulo y. Lo que es lo mismo si por ejemplo, a una persona le pegan puede optar por devolver el golpe, por poner la otra mejilla o por intentar dialogar con el agresor, las tres son respuestas coherentes ante una agresión, sin embargo, bajo nuestro punto de vista sólo hay una correcta, aunque sea la menos utilizada.
Sólo espero, tras haber expuesto todo este pensamiento mío, no haber liado mucho el tema y que, la teoría que trato de exponer aquí quede clara ya que cada vez hay más personas que creen que la gente no puede cambiar. La gente cambia, y no sólo cultural o experimentadamente, la gente cambia en función también a su biología, se va volviendo viejo, en función a su cultura, aprehende más, y en función a sus experiencias, cuanta más tiene más experimentado es alguien y a la vez más maduro (No confundir esto con culturalmente, no pocas personas son culturalmente superiores a otras y reaccionan más aniñadamente que las que son ''inferiores'' en ese campo). Bueno, sólo espero haberos hecho pensar.
Empezaré diciendo que, el ente humano es una conjunción de su ser biológico y su ser cultural, si carece de alguno de estos dos factores no es, obviamente, ya que si carecemos de ser biológico no existimos y se carecemos de ser cultural no somos humanos, somos homínidos. Dicho esto quería hacer hincapié en el universo cultural del hombre y asimismo, responder; a mi humilde modo de entender las cosas, a las teorías que condicionan el comportamiento del ser humano a un puñado de genes que, se quiera o no, son inalterables.
Considero que, el ser humano, debe su comportamiento no sólo a los genes si no también a su cultura y en función de ésta a sus experiencias personales, es decir, es cierto, que en gran medida, los genes condicionan al hombre, no obstante son inútiles en un ambiente hostil, por ejemplo, un ladrón cualquiera, que se haya criado en un barrio bajo, bajo la influencia de un padre que también robaba, y a la vez habiendo visto siempre ese comportamiento no es capaz de discernir que está mal en su conducta. Si aislamos a ese ente vemos que, su cultura ha sido una cultura poco propicia para hallar un comportamiento más asemejado a lo que nosotros conocemos como bien, si vemos su genética, a lo mejor, no es un hombre malo, sin embargo, como su asimilación de la realidad ha sido siempre la de robar, seguramente robará en un futuro. Siempre hay excepciones, claramente, ladrones, tal como el ''Lute'', después de haberse visto rehabilitados han conseguido tener un empleo y una carrera, y llevar además una vida totalmente ''normal'' (si es que la normalidad existe).
No quiero decir con esto que los ladrones son malos sólo porque se han criado en un ambiente hostil. Para refutar esto pondré el ejemplo contrario. Por ejemplo, tenemos un abogado que por cualquier causa, deficiencia mental o simplemente una genética mal combinada se vuelve un asesino. ¿Es malo?. Sí, sin duda, pero tiene una similitud con el ladrón que mencionaba antes, y es que, ambos no distinguen el bien del mal, es decir, tienen su capacidad de asimilación de ambos extremos alienadas, ya sea por genética o porque han vivido en un mal ambiente. La diferencia radica en que, a alguien que ha sido criado en un mal ambiente se le puede reeducar, sin embargo al psicópata no.
Ahora voy al punto más fuerte de mi teoría, la experiencia del ente humano. En función a la cultura adquirida nosotros somos en conjunto, en colectivo, como somos, compartiendo una cultura común y a la vez diferente. Sin embargo, hay un condicionante más de la persona, las experiencias vividas. Con las experiencias vividas, me refiero a aquéllas que nos han dejado mella en nuestro comportamiento: La muerte de un ser querido, el primer amor, el conocimiento del sexo, etc. Todas ellas sirven para definir nuestro comportamiento final.
Llegados a éste punto quiero resaltar lo que llevamos visto: El ser biológico y cultural del hombre, el ser genético del hombre y los factores ambientales del mismo y por último las experiencias de la persona. Todo ello en conjunto es un ser humano, ¿pero de qué forma nos condicionan nuestras experiencias y como podemos ver esto?. Sencillo. Un niño madura en función a su yo biológico, a su yo cultural, y a su yo experimentado. Es decir, biológicamente cambia por la pubertad, culturalmente por su capacidad de aprender y experimentadamente por todo aquéllo que pasa. ¿Cómo podemos distinguir el yo cultural del experimentado?, fácilmente, el yo cultural es aquél que se posee por medio del aprendizaje social, mientras que las experiencias vienen dadas tanto por el aprendizaje social como por el aprendizaje unitario, por ejemplo, la reacción ante un estímulo del exterior (una agresión por ejemplo) es radicalmente distinta en cualquier ser humano, de ahí se dice que una persona es madura experimentadamente al tener una actitud x ante un estímulo y. Lo que es lo mismo si por ejemplo, a una persona le pegan puede optar por devolver el golpe, por poner la otra mejilla o por intentar dialogar con el agresor, las tres son respuestas coherentes ante una agresión, sin embargo, bajo nuestro punto de vista sólo hay una correcta, aunque sea la menos utilizada.
Sólo espero, tras haber expuesto todo este pensamiento mío, no haber liado mucho el tema y que, la teoría que trato de exponer aquí quede clara ya que cada vez hay más personas que creen que la gente no puede cambiar. La gente cambia, y no sólo cultural o experimentadamente, la gente cambia en función también a su biología, se va volviendo viejo, en función a su cultura, aprehende más, y en función a sus experiencias, cuanta más tiene más experimentado es alguien y a la vez más maduro (No confundir esto con culturalmente, no pocas personas son culturalmente superiores a otras y reaccionan más aniñadamente que las que son ''inferiores'' en ese campo). Bueno, sólo espero haberos hecho pensar.
sábado, 14 de febrero de 2009
San Valentín negro
Una lagrima tras otra caen sin consuelo
y en el suelo esparcen su manto húmedo.
Que desesperación, que sin sabor, que tristeza,
este sentimiento va y me desespera.
Estoy vacío sin ti, sin alma ni cuerpo,
ni me late el corazón porque es tuyo
ni piensa mi cerebro más que en ti.
¿Cómo puedes irte así y dejarme muerto?
¿cómo puedes irte así y dejar este sentimiento?
Tú que todo lo fuiste, ahora todo te lo llevas,
tú que la alegría conseguiste, sólo dejas tristeza.
Lloro, lloro sin más, sin remedio,
sin ti, sin mi, con todo y con nada.
Lloro, lloro, lloro y no digo palabra,
lloro, lloro, lloro, y llora mi alma.
y en el suelo esparcen su manto húmedo.
Que desesperación, que sin sabor, que tristeza,
este sentimiento va y me desespera.
Estoy vacío sin ti, sin alma ni cuerpo,
ni me late el corazón porque es tuyo
ni piensa mi cerebro más que en ti.
¿Cómo puedes irte así y dejarme muerto?
¿cómo puedes irte así y dejar este sentimiento?
Tú que todo lo fuiste, ahora todo te lo llevas,
tú que la alegría conseguiste, sólo dejas tristeza.
Lloro, lloro sin más, sin remedio,
sin ti, sin mi, con todo y con nada.
Lloro, lloro, lloro y no digo palabra,
lloro, lloro, lloro, y llora mi alma.
viernes, 13 de febrero de 2009
Para los que quiero
Sé que esto no va a servir ya para nada mas que para transmitir mis condolencias a aquellos que quiero como si en realidad fueran mis hermanos. Mis primos. Ayer murió su abuela, mi tía Pilar Elzaurdia.
Siempre habían sido unas personas muy animadas y vivarachas, con una personalidad terrible y abrumadora, tan simpáticos ellos que siempre me han sacado una sonrisa en los peores momentos que he vivido. Yo nunca he sido alguien que tuviera muchos amigos, ni en el colegio, ni en el barrio, pero siempre he sabido que si tenia que contar con alguien podía contar con ellos. Hoy cuando les vi, pese a que parecían intentar ocultar su dolor les vi totalmente derrumbados, caídos y postrados por la pena. No he podido con esa sensación, con ese dolor tan grande que les afligía y aflige ahora.
Quería dedicarles este aporte porque es mi forma de transmitirles lo que siento por ellos, por todos ellos que son mi familia, a los que quiero, admiro y respeto. Su llanto ya es parte del mío, y, aunque no lo exprese es muy fuerte. Sólo quiero poder consolarlos y si estas palabras sirven para ese fin que sean parte de esa cura, de esa caricia aliviadora, de ese toque calmante que les alivie de tanta desazón.
Sólo espero que José, Riky, Eva, Elena, Irene, Celia, Rosita, y también a Alicia, Rosa, Mapi y Manolo siempre tengan ese recuerdo imborrable de su abuela y madre, su amor por ella y su dolor por haberla perdido. Sólo espero que a mis primos, a esa parte de mi familia tan querida, no se les olvide nunca este humilde aprendiz de escritor que les regala este pequeño texto. Lo siento mucho, siento vuestra perdida con todo el dolor de mi alma y espero que volváis a ser esa gente que amaba y que amo con toda mi alma. Os quiero mucho mis queridos primos, no lo olvidéis.
Siempre habían sido unas personas muy animadas y vivarachas, con una personalidad terrible y abrumadora, tan simpáticos ellos que siempre me han sacado una sonrisa en los peores momentos que he vivido. Yo nunca he sido alguien que tuviera muchos amigos, ni en el colegio, ni en el barrio, pero siempre he sabido que si tenia que contar con alguien podía contar con ellos. Hoy cuando les vi, pese a que parecían intentar ocultar su dolor les vi totalmente derrumbados, caídos y postrados por la pena. No he podido con esa sensación, con ese dolor tan grande que les afligía y aflige ahora.
Quería dedicarles este aporte porque es mi forma de transmitirles lo que siento por ellos, por todos ellos que son mi familia, a los que quiero, admiro y respeto. Su llanto ya es parte del mío, y, aunque no lo exprese es muy fuerte. Sólo quiero poder consolarlos y si estas palabras sirven para ese fin que sean parte de esa cura, de esa caricia aliviadora, de ese toque calmante que les alivie de tanta desazón.
Sólo espero que José, Riky, Eva, Elena, Irene, Celia, Rosita, y también a Alicia, Rosa, Mapi y Manolo siempre tengan ese recuerdo imborrable de su abuela y madre, su amor por ella y su dolor por haberla perdido. Sólo espero que a mis primos, a esa parte de mi familia tan querida, no se les olvide nunca este humilde aprendiz de escritor que les regala este pequeño texto. Lo siento mucho, siento vuestra perdida con todo el dolor de mi alma y espero que volváis a ser esa gente que amaba y que amo con toda mi alma. Os quiero mucho mis queridos primos, no lo olvidéis.
jueves, 12 de febrero de 2009
La televisión
A veces me da por mirar a la televisión y me pregunto por qué demonios la tengo encendida si no la miro. Su efecto es tan hipnótico, que, si por algún casual la tienes apagada, llegado cierto momento, el silencio que se produce te parece tan sumamente molesto que aunque parezca mentira te obliga a encender la bien llamada caja tonta. ¿Qué tiene?, ¿qué nos da?; ¿son sus brillantes lucecitas?, ¿o ese sonido tan idiota de los anuncios?. No lo sé, sólo sé que no puedo pasar la tarde sin que ese endiablado aparato este encendido, a veces me doy cuenta que, ni siquiera lo miro y que sin embargo sigue comiendo electricidad, es entonces cuando me pregunto si soy idiota o simplemente tengo la mente tan atolondrada como cualquier otro ser humano.
Y es que la televisión, en toda la extensión de su palabra nos hace esclavos. De la publicidad, de su estúpida programación, de sus ondas, de sus hercios, de su sonido, color, texturas. La imaginación se nos cuece y desaparece poco a poco mientras miramos embobados esa caja, que, ahora, es un cuadrilátero que poco tiene que ver con una caja, plana y grave. Pero no es lo único grave que tiene la televisión. Si no os habéis dado cuenta, de unos años a esta parte había mayor número de lectores jóvenes, proliferaban más las tertulias, la gente joven no necesitaba beber tanto para entretenerse y la violencia no primaba tanto, ¿pero debemos echarle la culpa sólo a la televisión o también a nosotros mismos?, si no fuera por nuestra estulticia, por nuestro interés tan enfermizo por el morbo, si no fuera por nuestra vagancia y desidia, todo esto no sería así. La televisión sería otro medio de entretenimiento y no, como es ahora, un medio de control y lavado de mentes.
Programas del corazón, reality shows, concursos, politonos, publicidad, series de humor desfasado, dibujos que ya no se sabe si son dibujos o que son, tenemos que vivir con todo estos, rodeados de mierda hasta el cuello y nosotros no llegamos ni a olerla. Ahora bien, después de haber escrito esto me voy que por la televisión están echando un programa que quiero ver. Buena suerte y buena hipnosis.
Y es que la televisión, en toda la extensión de su palabra nos hace esclavos. De la publicidad, de su estúpida programación, de sus ondas, de sus hercios, de su sonido, color, texturas. La imaginación se nos cuece y desaparece poco a poco mientras miramos embobados esa caja, que, ahora, es un cuadrilátero que poco tiene que ver con una caja, plana y grave. Pero no es lo único grave que tiene la televisión. Si no os habéis dado cuenta, de unos años a esta parte había mayor número de lectores jóvenes, proliferaban más las tertulias, la gente joven no necesitaba beber tanto para entretenerse y la violencia no primaba tanto, ¿pero debemos echarle la culpa sólo a la televisión o también a nosotros mismos?, si no fuera por nuestra estulticia, por nuestro interés tan enfermizo por el morbo, si no fuera por nuestra vagancia y desidia, todo esto no sería así. La televisión sería otro medio de entretenimiento y no, como es ahora, un medio de control y lavado de mentes.
Programas del corazón, reality shows, concursos, politonos, publicidad, series de humor desfasado, dibujos que ya no se sabe si son dibujos o que son, tenemos que vivir con todo estos, rodeados de mierda hasta el cuello y nosotros no llegamos ni a olerla. Ahora bien, después de haber escrito esto me voy que por la televisión están echando un programa que quiero ver. Buena suerte y buena hipnosis.
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