Agolpaos amigos míos y asistid anonadados al lúgubre espectáculo que nos ofrecen las campañas electorales. Hoy nos ensordecerán los vítores y aclamaciones populares ante atrocidades varias como el videojuego promocionado por la derecha española representada y encarnada en la ''facha'' del PP (partido popular).
Este sórdido juego, consistente en la candidata del PP por Cataluña (Alicia Sánchez-Camacho) a lomos de una gaviota y lanzando bombillas contra inmigrantes ilegales pretendía solucionar de esta manera los problemas de Cataluña. El PP atribuye a que se ha confundido y malinterpretado el videojuego aludiendo a un error en la presentación que, en vez de representar a la inmigración ilegal se referiría de esta forma a las mafias ilegales. La controversia que ha despertado la presentación de esta radical campaña ha abierto ampolla en la ya de por si denostada imagen de la política en España.
En fin, milongas a parte -para milongas ya están las de Argentina-, el PP no hace más que torpedear su propio barco en su torpe camino hacia las elecciones. Ni el PSOE ni el PP son dignos de gobernar un país que poco a poco se hunde cada vez más en la brecha del paroxismo político gracias a estos dos grupos de poder. El PSOE (que cuya campaña también se las trae...) ha demostrado no tener el ''talante'' suficiente para gobernar, el PP, con estas lamentables barbaridades ha demostrado ser casi peor opción incluso.
No sé, poco a poco caemos en el agónico estado de la inmundicia política, de la demagogia barata y de la vomitiva desazón que supone el hecho tan solo de verle la cara a nuestros representantes. Esto va a acabar mal, y da igual la crisis, da igual el dinero y todos los trastos que se tiran los políticos, cuando el problema son ellos mismos y su forma de tirar de métodos tan punibles que a veces me pregunto por qué decimos que tenemos tres poderes separados si cuando la justicia debería actuar no actúa demostrando así que los jueces están en su cargo por su capacidad... de tirar hacia un lado u otro.
Siento escribir con tanta brevedad mis queridos lectores, espero que tardemos más en vernos la próxima vez. Adiós, adiós.
jueves, 18 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Las guerras médicas
Allen del siglo V aC en el Madrid de la época antes conocido como Atenas un hombre llamado Milcíades (Ramón para los amigos) se alzó para combatir la perfidia del Imperio Meda, es decir, de los médicos, lo que es lo mismo: La seguridad social. Su caso es un transplante de riñón, pero tras tres años de larga espera no ha recibido respuesta pese a figurar en la lista. A si que armándose de valor se dirigió a Maratón también llamado Hospital 12 de Octubre y con su lanza y su escudo arremeterá contra médicos y ATS que le responderán a jeringuillazo en vena pero tras mucho esfuerzo conseguirá vencer esta primera batalla contra el gran imperio dominante de esa época... La SS (curioso nombre para una organización que se ocupa de la salud pública)
Tras la victoria en Maratón, los madrileños pasaron años de bonanza, buenas atenciones médicas, grandes concesiones del estado sin embargo un plan se urdía en el seno del aun activo Imperio médico, tras la muerte de Darío I tomaría el trono su hijo, Jerjes, aunque algunas fuentes atestiguan que no era hijo si no hija y que no se llamaba Jerjes si no Esperanza Aguirre. Blandiendo entonces la espada de la privatización atacó de nuevo a los griegos siendo su objetivo Atenas, es decir Madrid, sin embargo salieron a combatir este nuevo desastre los espartanos o getafenses, al mando de trescientos getafenses, Leonidas, el rey de Getafe salió en manifestación contra las reformas médicas de Jerjes (E.A.) sin embargo su empresa no tendría éxito y ante una lluvia de pelotas de goma caería ante la funesta ira represora de la dirigente Meda. Madrid estaba a merced de su furia y sufrió su ataque, no obstante los griegos se recompusieron e hicieron frente a la reforma en Platea y en Salamina, pero no lograron nada.
Ahora vivimos ante una aparente Seguridad Social que funciona bajo las directrices de empresas privadas... me pregunto ¿cuanto tardarán en anteponer su rentabilidad a nuestra salud?.
Espero que os hayáis reído, pero lejos de toda jactanciosidad el tema es más serio de lo que parece, si el poder facticio de la comunidad hace lo que le da la gana como jugar con nuestra salud, como dictar unos servicios mínimos abusivos en una huelga legal o como conceder licencias de obras disparatadas ¿cuanto tardaremos en no poder expresar lo que pensamos?. Haced lo que queráis pero antes de dejar vuestro futuro en manos de locos... antes de hacerlo, reflexionad un poco.
Buena semana ^^.
Tras la victoria en Maratón, los madrileños pasaron años de bonanza, buenas atenciones médicas, grandes concesiones del estado sin embargo un plan se urdía en el seno del aun activo Imperio médico, tras la muerte de Darío I tomaría el trono su hijo, Jerjes, aunque algunas fuentes atestiguan que no era hijo si no hija y que no se llamaba Jerjes si no Esperanza Aguirre. Blandiendo entonces la espada de la privatización atacó de nuevo a los griegos siendo su objetivo Atenas, es decir Madrid, sin embargo salieron a combatir este nuevo desastre los espartanos o getafenses, al mando de trescientos getafenses, Leonidas, el rey de Getafe salió en manifestación contra las reformas médicas de Jerjes (E.A.) sin embargo su empresa no tendría éxito y ante una lluvia de pelotas de goma caería ante la funesta ira represora de la dirigente Meda. Madrid estaba a merced de su furia y sufrió su ataque, no obstante los griegos se recompusieron e hicieron frente a la reforma en Platea y en Salamina, pero no lograron nada.
Ahora vivimos ante una aparente Seguridad Social que funciona bajo las directrices de empresas privadas... me pregunto ¿cuanto tardarán en anteponer su rentabilidad a nuestra salud?.
Espero que os hayáis reído, pero lejos de toda jactanciosidad el tema es más serio de lo que parece, si el poder facticio de la comunidad hace lo que le da la gana como jugar con nuestra salud, como dictar unos servicios mínimos abusivos en una huelga legal o como conceder licencias de obras disparatadas ¿cuanto tardaremos en no poder expresar lo que pensamos?. Haced lo que queráis pero antes de dejar vuestro futuro en manos de locos... antes de hacerlo, reflexionad un poco.
Buena semana ^^.
lunes, 25 de octubre de 2010
Sobre la educación
Dejamos que nuestros cerebros mueran lentamente en la más absoluta inopia. Nos enseñan a hacer trabajos mecánicos hasta tal punto que incluso lo que debería hacernos pensar lo trasformamos en una tarea continua y mecánica, que, tras haberla soltado en un examen, trabajo, comentario desaparece de nuestra mente sin dejar el más mínimo rastro y sin ningún tipo de pudor por nuestra parte.
Hoy por hoy se valoran más los resultados tangibles que la capacidad de apertura de nuestra mente, nos concentramos en lo terrenal y lo hacemos, no sólo porque sea más fácil, si no porque nos predisponen académicamente para que nosotros veamos que es así de fácil. Al enseñarnos así al encontrarnos con algo en que la tarea supone que nos veamos ante un abismo insondable y oscuro, un precipicio desalentador ante el cual no nos sirve ninguna de las herramientas mecánicas aprehendidas durante nuestro periodo académico.
La filosofía, la historia, la literatura, el arte, la música, todo aquello que requiere un esfuerzo del receptor por comprender lo que el emisor trata de decir cae en saco roto y ese saco se llama memoria, sí, nos lo aprendemos de carrerilla, como se aprendían los juglares los cantares de gesta, pero en nuestro caso usamos eso una vez y lo olvidamos para nunca volver a hacer uso de ello. La culpa es de un sistema y de una sociedad que nos predispone para ello. Resultados. Esa es la palabra mágica que lo soluciona todo. Resultados. ¿Que no aprendemos nada? ¿Qué más da? si tenemos Resultados. Notas, tangibilidad. Pero... ¿qué conseguimos con tener notas si luego como profesionales no sabemos absolutamente nada?, ¿ qué ganamos con estudiar historia en el instituto o en la carrera si después como personas nos será completamente inútil? Es muy bonito recordad que en 1789 ocurre la revolución francesa pero ¿de qué nos sirve si no sabemos que significa el principio de la toma de conciencia y libertad ciudadana ante los estamentos privilegiados?, ¿de qué nos sirve si no somos capaces de ver que tras esa fecha, tras ese acto, se esconde el romper con los esquemas creados durante mil años de gobierno feudal y absolutista?. Es muy bonito saber que Aristóteles decía que existe el movimiento en relación al acto-potencia, pero ¿qué más da si no sabemos que eso marcará la filosofía y la historia desde el siglo IV a.C. hasta el siglo XVI d.C.?
Resulta ciertamente ridículo que muchos se la den de listos presumiendo prepotentemente de sus estudios o de cursar una carrera tal o pascual y que después ni siquiera sean conscientes de que hubo una guerra mundial (ya no digamos dos); muchos aluden a sus disciplinas buscando un cierto halo de inmunidad que les proteja de los reproches ante su ignorancia ¡cuan patético resulta!. ¿Cuantas veces no habrémos oído: ''no es que yo soy de ciencias'' o ''yo soy de letras, entonces...'' para justificar su desconocimiento sobre un tema?. Pues bien señores y señoritas yo soy de letras y sí, se me dan mal las matemáticas, sí, es cierto, me atasco dividiendo, y ya no digamos si tuviera que hacer una raíz cuadrada o ecuación, sin embargo no me veréis ir arguyendo que soy de letras, no, me veréis admitiendo que sin práctica se me ha olvidado casi enteramente esa parte de mi enseñanza, no obstante, me esfuerzo en aprehender lo que dejan caer mis amigos científicos: conozco el efecto Doppler, el experimento de Schrodinger, quien era Nicola Tesla, etc. Ahora bien, no estoy diciendo que debamos aprender todo sobre todo, estoy diciendo que sencillamente debemos aprender a pensar, a racionalizar lo que pensamos, debemos ser capaces de entender lo que nos enseñan pues, tal y como hoy estudiamos no aprendemos, memorizamos y eso está provocando que poco a poco se pierda lo más maravilloso de esta vida: nuestra mente...
A si que amigos, no dejéis que vuestro cerebro muera, es el mejor amigo que podríais tener y ese que seguro nunca os traicionará.
domingo, 24 de octubre de 2010
Después de tanto tiempo.
Después de tanto tiempo sin escribir en un blog (mi blog) me ha dado hoy por coger el teclado y ponerme a unir letras las unas a las otras a ver si encontraba algo de utilidad sobre lo que escribir.
Tras mucha búsqueda no lo he encontrado pero quizás pueda hacer una pequeña reflexión sobre este mundo moderno que nos envuelve tan opresivamente en la llamada ''sociedad de bienestar''.
Durante toda la semana pasada hemos sido testigos de lo acontecido en Francia, he oído a muchos decir que no había derecho a paralizar un país por un asunto de gobierno, por una simple ley, que los franceses debían ser más conformistas y no armar tanto jaleo. He oído mucho ese tipo de pensamiento tan claramente desafortunado. Vamos a comparar, vamos a hacer una reflexión, vamos a pensar por un momento y a pararnos para ver quién ha actuado mejor si los franceses o los españoles.
Hace menos de un mes en España hubo una huelga que se suponía que iba a ser de las mismas características que la francesa, una huelga general, nos bombardeaban los sindicatos con esa parafernalia publicitaria, huelga, sí, porque no nos gusta la decisión que tomó el gobierno hace seis meses. Huelga, porque tenemos que alzar la voz. ¿Huelga? ¿dónde?.
Recuerdo sólo un día del país medianamente paralizado, ni siquiera un día, catorce o quince horas, con los servicios mínimos y con piquetes que más que informar desinformaban (porque señores, la violencia no justifica nada). Aquí, en España, nos invade el conformismo y el confort, la comodidad y todo eso nos hace así; nuestros líderes sindicalistas actúan a los 6 meses de que se haya tomado una decisión del gobierno, no son capaces de imponerse a los abusos de la patronal, no se organizan bien ni para cazar mosquitos. Aquí, sinceramente, tenemos la penosa actitud de quedarnos callados aunque nos estén moliendo a palos.
Ahora vamos a Francia. En Francia se ha tomado una ley y se la ha reformado (pasando la edad de juvilación de los 65 a los 70 años) pero los franceses no son como los españoles, ellos no se han callado, asentido y sonreído y al revés que aqui, en vez de esperar seis largos meses para actuar han salido a la calle, han tomado las ciudades y han puesto al gobierno contra las cuerdas, si bien su violencia no la justifico sí su capacidad de luchar por sus derechos, porque ellos no son los subditos de una dictadura si no ciudadanos, son aquellos quienes deben tomar las riendas y luchar por lo que les interesa.
No señores, no podemos justificarnos diciendo que la crisis, el gobierno, los sindicatos, no, tenemos que ser nosotros, los ciudadanos quienes nos organicemos, tenemos que ser nosotros quienes luchemos por nuestros derechos, tenemos que ser nosotros quienes saquemos la cara por nuestros intereses, pues, nadie va a luchar mejor que nosotros mismos por nosotros.
Sarkozy ha demostrado ser más un dictador que un primer ministro, ha demostrado tener un ansia de poder tal que se ha negado a escuchar a sus propios ciudadanos. Aquí en españa es distinto, aquí en España el gobierno pasa de lo que digamos sencilla y llanamente porque no lo decimos o lo decimos con la boca pequeña. ¿Cuando aprenderémos a levantarnos contra el poder?, ¿Cuándo aprenderémos a luchar por lo que queremos?, ¿Cuándo dejarémos de ser ese país de charanga y pandereta, de cerrado y sacristía?... ¿Cuándo por fin podrémos ser una nación unida y no separada por dos facciones? Todos somos ciudadanos, todos debemos luchar por un bien común.
En fin, esto es lo que pienso y aquí os lo dejo. Un saludo a todos y espero que la próxima vez no tarde tanto tiempo en escribir
Tras mucha búsqueda no lo he encontrado pero quizás pueda hacer una pequeña reflexión sobre este mundo moderno que nos envuelve tan opresivamente en la llamada ''sociedad de bienestar''.
Durante toda la semana pasada hemos sido testigos de lo acontecido en Francia, he oído a muchos decir que no había derecho a paralizar un país por un asunto de gobierno, por una simple ley, que los franceses debían ser más conformistas y no armar tanto jaleo. He oído mucho ese tipo de pensamiento tan claramente desafortunado. Vamos a comparar, vamos a hacer una reflexión, vamos a pensar por un momento y a pararnos para ver quién ha actuado mejor si los franceses o los españoles.
Hace menos de un mes en España hubo una huelga que se suponía que iba a ser de las mismas características que la francesa, una huelga general, nos bombardeaban los sindicatos con esa parafernalia publicitaria, huelga, sí, porque no nos gusta la decisión que tomó el gobierno hace seis meses. Huelga, porque tenemos que alzar la voz. ¿Huelga? ¿dónde?.
Recuerdo sólo un día del país medianamente paralizado, ni siquiera un día, catorce o quince horas, con los servicios mínimos y con piquetes que más que informar desinformaban (porque señores, la violencia no justifica nada). Aquí, en España, nos invade el conformismo y el confort, la comodidad y todo eso nos hace así; nuestros líderes sindicalistas actúan a los 6 meses de que se haya tomado una decisión del gobierno, no son capaces de imponerse a los abusos de la patronal, no se organizan bien ni para cazar mosquitos. Aquí, sinceramente, tenemos la penosa actitud de quedarnos callados aunque nos estén moliendo a palos.
Ahora vamos a Francia. En Francia se ha tomado una ley y se la ha reformado (pasando la edad de juvilación de los 65 a los 70 años) pero los franceses no son como los españoles, ellos no se han callado, asentido y sonreído y al revés que aqui, en vez de esperar seis largos meses para actuar han salido a la calle, han tomado las ciudades y han puesto al gobierno contra las cuerdas, si bien su violencia no la justifico sí su capacidad de luchar por sus derechos, porque ellos no son los subditos de una dictadura si no ciudadanos, son aquellos quienes deben tomar las riendas y luchar por lo que les interesa.
No señores, no podemos justificarnos diciendo que la crisis, el gobierno, los sindicatos, no, tenemos que ser nosotros, los ciudadanos quienes nos organicemos, tenemos que ser nosotros quienes luchemos por nuestros derechos, tenemos que ser nosotros quienes saquemos la cara por nuestros intereses, pues, nadie va a luchar mejor que nosotros mismos por nosotros.
Sarkozy ha demostrado ser más un dictador que un primer ministro, ha demostrado tener un ansia de poder tal que se ha negado a escuchar a sus propios ciudadanos. Aquí en españa es distinto, aquí en España el gobierno pasa de lo que digamos sencilla y llanamente porque no lo decimos o lo decimos con la boca pequeña. ¿Cuando aprenderémos a levantarnos contra el poder?, ¿Cuándo aprenderémos a luchar por lo que queremos?, ¿Cuándo dejarémos de ser ese país de charanga y pandereta, de cerrado y sacristía?... ¿Cuándo por fin podrémos ser una nación unida y no separada por dos facciones? Todos somos ciudadanos, todos debemos luchar por un bien común.
En fin, esto es lo que pienso y aquí os lo dejo. Un saludo a todos y espero que la próxima vez no tarde tanto tiempo en escribir
viernes, 23 de octubre de 2009
Problemas concupiscentes
Personajes: Marco y Júlio.
[Entra a escena Marco, andando de forma torpe y con las piernas separadas]
Marco: ¡Júpiter bendito!¡!que calor!
Júlio: Pero como que calor, ¡por Pólux!, ¡si estamos en diciembre!
Marco: Pues yo tengo calor. ¡Mira! [Enseñandole la entrepierna]
Júlio: ¡Pues, por Júpiter tonante, si que debes tener calor amigo!
Marco: Como ves si.
Júlio: Y ¿cómo puede ser amigo?
Marco: ¡Que Júpiter me fulmine si yo lo sé!
Júlio: Pues si que le costará fallar, con tal concupiscencia.
Marco: ¡Hay de mi y de mis calores!
Júlio: ¿Y duele?
Marco: Como nadar en el Flegeonte
Júlio: ¿Y molesta?
Marco: Como los leprosos en las calles
Júlio: ¡Por Júpiter si que tienes problema grave amigo mio!
Marco: Y que lo digas, pero que quien haya hecho esto deba paar, por las furias de Urano, que no quedará impune, no te quedad duda, puyes si bien es cierto que entre las féminas es tentación para mi es perdición completa, ya que molestaduele, y además es cuestión de risa y de calor de los que están a mi lado.
Júlio: Ni tanto compañero
Marco: ¿A que te refieres Julio?
Júlio: Que si bien cierto es que molesta, hiede, acalora y duele, no es parco en verguenza ni en escándoalo, asi como es todo eso, tambien es leve fino y breve y por eso para mi que no habrá de quien note que ahi abajo algo se mueve.
viernes, 16 de octubre de 2009
Justicia
Los edificios grises se elevaban sobre las cabezas de los viandantes, gigantes de hormigón y cristal que durante más de medio siglo habían sido la seña de identidad del llamado centro del mundo, Nueva York. En uno de esos edificios de la ''Gran Manzana'' vivía Jonh VanHouten, un abogado agresivo conocido en todos los juzgados de la gran ciudad del río Hutson como ''El tiburón de la gran manzana'' por su ansia de ganar los casos y su afán por sacar el máximo beneficio de todos sus clientes, en realidad era más bien como una barracuda que con sus dientes de sierra podía desgajar los pedazos de cualquier presa que cállese entre sus fauces. Tal era su afán por cobrar pieza que le daba igual el cliente, el caso, la ética y la moral, el no la poseía, se escudaba en su código deontológico, si es que para él existía tal, pues donde hubiese dinero allí estaba VanHouten, donde hubiese poder allí estaba VanHouten, sin embargo cuando la señora Bellamie le necesitó para salvar su casa pese a esta haberle amamantado desde niño por el cáncer de mama de su madre VanHouten estaba demasiado ocupado. En realidad Jonh VanHouten, lejos de lo despiadado de si mismo era un hombre atractivo de metro ochenta, pelo negro y abundante, complexión fuerte y ojos incisivos y profundos, pero a la vez con el alma tan negra que era imposible entreverla entre sus ojos azul oscuro. ¿Quién podía prever que en su exitosa carrera podía haber un único punto negro, una oscura maldición y más allá de todo ello la verdadera llave a las puertas de un infierno personal que le quitaba el sueño por las noches y le carcomía el alma por el día?.
Durante el año 2005 Jonh VanHouten aún no era el prestigioso abogado que hoy en día había llegado a ser por su agresivo carácter, a penas era un neófito de la profesión recién salido de la universidad de San Diego, y ni siquiera las prácticas en el bufete de su tío le servían para despegar. Un buen día se le cruzó el que debía ser el caso de su vida, un caso de asesinato múltiple por la mano de un inmigrante jíbaro que al parecer asesinaba a sus víctimas cortandoles la cabeza para después reducírsela. Parecía el caso que debía llevarle a la fama y así fue en cierta medida. Él pretendía alegar una psicopatía para evitar la pena de muerte, no obstante, Estados Unidos no perdona a los inmigrantes y menos a los inmigrantes asesinos y el jurado le declaró culpable de asesinato en primer grado condenándole a Inyección letal. Para VanHouten esto no significó nada, de hecho le había hecho medrar, sin embargo la condena para él vino después, cuando en la camilla, a punto de ser ajusticiado, Gabric Sseksel, el asesino, prometió venganza contra su abogado tan deficiente, dijole entonces que como último deseo quería volver de entre los muertos para vengarse de él, para cortarle la cabeza y reducírsela y llevársela de vuelta consigo mismo al infierno. Esto caló tan hondo en el joven abogado que nunca pudo olvidar aquellas palabras. Hoy sentado en su estudio, con un Bourdbon entre las manos bebía pensando en aquél momento. Al pasar el tiempo cada vez se había ido difuminando más en su mente, pero, nunca pudo quitarse aquélla ansiedad, aquél miedo a que su defendido volviese para arrastrarle a un destino más doloroso que la muerte. Él jamás había creído en las religiones ni en los castigos eternos, pero aquellas palabras calaron tan hondo en él, que pensar en ellas aún le daba miedo. Bebió un trago, se calmó, y respiró hondo cerrando los ojos en su sillón de terciopelo negro con orejas, se quedó traspuesto cuando de pronto un estrépito sacudió la casa, se despertó de golpe, parecía como si algo se hubiese caído en la cocina, se levantó y recorrió inseguro el espacio que le separaba de ésta salita que apenas usaba más que para guardar el alcohol y algún que otro aperitivo para ver los partidos de sus amados Yankies. Se paró y miró intentado escudriñar la oscuridad y buscar algo entre las formas que hacían los diversos utensilios, al final encendió la luz y vio que los cuchillos se habían caído al suelo, cosa que pasaba de costumbre, por el mal asentamiento de la cuchillera que había comprado en la tele-tienda, maldijo a la maldita compra por teléfono una vez mas y se dispuso a colocar los cuchillos y advirtió que le faltaba uno, el gran cuchillo de trinchar, pensó que habría caído bajo alguna encimera y decidió que ya lo cogería por la mañana, que estaba demasiado cansado para ponerse a buscarlo en ese momento, volvió a su sillón, apuró lo que quedaba de bourdbond de un trago y se acomodó en el suave terciopelo, nada parecía indicarle lo que sucedería a continuación. Una mano salió de detrás del respaldo del sillón para tomarle de la cabeza y con un pañuelo untado en cloroformo le tomó de sorpresa y mientra iba sumiéndose en el sueño drogadicto del cloroformo advirtió algo que le heló la sangre en las venas, una risa histérica, como la de aquél jíbaro. ¿Era posible aquello?. Lo cierto es que nunca se volvió a saber de Jonh VanHouten con vida, al cabo de dos días unos vecinos descubrieron su cadáver en la bañera, si es que a ese amasijo de carne se le podía llamar cadáver pues alguien lo había sumergido en cal viva, sin embargo, nunca se volvió a saber de su cabeza.
Durante el año 2005 Jonh VanHouten aún no era el prestigioso abogado que hoy en día había llegado a ser por su agresivo carácter, a penas era un neófito de la profesión recién salido de la universidad de San Diego, y ni siquiera las prácticas en el bufete de su tío le servían para despegar. Un buen día se le cruzó el que debía ser el caso de su vida, un caso de asesinato múltiple por la mano de un inmigrante jíbaro que al parecer asesinaba a sus víctimas cortandoles la cabeza para después reducírsela. Parecía el caso que debía llevarle a la fama y así fue en cierta medida. Él pretendía alegar una psicopatía para evitar la pena de muerte, no obstante, Estados Unidos no perdona a los inmigrantes y menos a los inmigrantes asesinos y el jurado le declaró culpable de asesinato en primer grado condenándole a Inyección letal. Para VanHouten esto no significó nada, de hecho le había hecho medrar, sin embargo la condena para él vino después, cuando en la camilla, a punto de ser ajusticiado, Gabric Sseksel, el asesino, prometió venganza contra su abogado tan deficiente, dijole entonces que como último deseo quería volver de entre los muertos para vengarse de él, para cortarle la cabeza y reducírsela y llevársela de vuelta consigo mismo al infierno. Esto caló tan hondo en el joven abogado que nunca pudo olvidar aquellas palabras. Hoy sentado en su estudio, con un Bourdbon entre las manos bebía pensando en aquél momento. Al pasar el tiempo cada vez se había ido difuminando más en su mente, pero, nunca pudo quitarse aquélla ansiedad, aquél miedo a que su defendido volviese para arrastrarle a un destino más doloroso que la muerte. Él jamás había creído en las religiones ni en los castigos eternos, pero aquellas palabras calaron tan hondo en él, que pensar en ellas aún le daba miedo. Bebió un trago, se calmó, y respiró hondo cerrando los ojos en su sillón de terciopelo negro con orejas, se quedó traspuesto cuando de pronto un estrépito sacudió la casa, se despertó de golpe, parecía como si algo se hubiese caído en la cocina, se levantó y recorrió inseguro el espacio que le separaba de ésta salita que apenas usaba más que para guardar el alcohol y algún que otro aperitivo para ver los partidos de sus amados Yankies. Se paró y miró intentado escudriñar la oscuridad y buscar algo entre las formas que hacían los diversos utensilios, al final encendió la luz y vio que los cuchillos se habían caído al suelo, cosa que pasaba de costumbre, por el mal asentamiento de la cuchillera que había comprado en la tele-tienda, maldijo a la maldita compra por teléfono una vez mas y se dispuso a colocar los cuchillos y advirtió que le faltaba uno, el gran cuchillo de trinchar, pensó que habría caído bajo alguna encimera y decidió que ya lo cogería por la mañana, que estaba demasiado cansado para ponerse a buscarlo en ese momento, volvió a su sillón, apuró lo que quedaba de bourdbond de un trago y se acomodó en el suave terciopelo, nada parecía indicarle lo que sucedería a continuación. Una mano salió de detrás del respaldo del sillón para tomarle de la cabeza y con un pañuelo untado en cloroformo le tomó de sorpresa y mientra iba sumiéndose en el sueño drogadicto del cloroformo advirtió algo que le heló la sangre en las venas, una risa histérica, como la de aquél jíbaro. ¿Era posible aquello?. Lo cierto es que nunca se volvió a saber de Jonh VanHouten con vida, al cabo de dos días unos vecinos descubrieron su cadáver en la bañera, si es que a ese amasijo de carne se le podía llamar cadáver pues alguien lo había sumergido en cal viva, sin embargo, nunca se volvió a saber de su cabeza.
martes, 13 de octubre de 2009
De la política española
De un tiempo a esta parte llevamos observando como las dos grandes fuerzas políticas se vienen dando palos entre si para disputarse los restos ajados de poder que aún se conservan en este país.
Cada vez más metidos en una crisis, que si bien no ha sido del todo fomentada por las meteduras de pata de la clase política, si que han ayudado a engrandecerla de forma cuasi abierta para de este modo sacar sus pingües beneficios de la causa y obtener sus grandes objetivos. Tanto PP como PSOE han echado mano de las circunstancias para tratar así de echar del poder el uno al otro, la liza se ha desarrollado ya durante casi dos legislaturas, los dos años de ésta última sobre una recesión económica a nivel mundial, bajo este panorama y estas circunstancias es lógico que el país vaya mal. Los políticos, palabra que humildemente pienso que les queda grande (como un serón sinceramente), por lo cual mejor dicho les llamaré demagogos, bueno, el caso, es que nuestros ''queridos'' demagogos, señores y señoras, se obcecan por atesorar poder, dinero y bienes mientras que en los comicios y reuniones del congreso de los diputados, mas ''putados'' que ''di'', no va, como se dice en mi pueblo y por no sacar a relucir el tema sagrado, ni el Tato no señores y señoras, trabajar para que el pueblo no tenga carencias, trabajar para que el pueblo no se empobrezca, trabajar para que el país prospere no sale rentable en estos días, a si que mientras que llenan sus alforjas nuestros señores demagogos, nosotros, los ciudadanos, miramos con cara de bobos como no hacen su trabajo. ¿Cómo pretenden, señores, pues que en la iglesia no nos llamen rebaño? ¡Si es lo que somos!, hemos ido perdiendo nuestras libertades sin alzar la voz, y encima hasta aplaudiéndoles hasta tal punto que incluso permitimos que nos minen el futuro. No se engañen, queridos amigos, ya que esto no es un problema de quien gobierna, ya que ambas fuerzas, ambos partidos, ambos demagogos harán lo mismo fueran quienes fuesen, esto es, queridos amigos, un problema de nosotros, el pueblo quien, con cara de idiota está viendo como nuestros amantísimos demagogos se llenan la bolsa y el bolsón a costa de cargarnos la ínclita responsabilidad de llevar a nuestras costillas sus cuentas, sus cuentas bancarias, y después dirán, tendrán la desfachatez de decir que ellos trabajan por el bien de España, y unos cojones Mariloles, ellos trabajan por el bien de su hucha, por el bien de sus chalés en la moraleja, por el bien de sus grandes palacetes en el centro de Madrid, por el bien de sus pisos de doscientos metros en el barrio de Salamanca, en definitiva, trabajan para si mismos y nosotros somos tan gañanes que nos dejamos, no sé como lo vean ustedes pero yo estoy sinceramente harto de que me roben, mangoneen y me traten de idiota hacia arriba a si que, como el único derecho que me queda es el derecho de expresarme libremente (a través de Internet ya que si me pongo a gritar esto en plena puerta del sol seguramente me acusen de escándalo público) he decidido escribir esto para que quien lo lea de su opinión al respecto y se atreva a opinar libremente allí donde fuere publicado. Gracias a todos por leer esta parrafada sobre demagogos, mentirosos y otras huestes llamados políticos.
Cada vez más metidos en una crisis, que si bien no ha sido del todo fomentada por las meteduras de pata de la clase política, si que han ayudado a engrandecerla de forma cuasi abierta para de este modo sacar sus pingües beneficios de la causa y obtener sus grandes objetivos. Tanto PP como PSOE han echado mano de las circunstancias para tratar así de echar del poder el uno al otro, la liza se ha desarrollado ya durante casi dos legislaturas, los dos años de ésta última sobre una recesión económica a nivel mundial, bajo este panorama y estas circunstancias es lógico que el país vaya mal. Los políticos, palabra que humildemente pienso que les queda grande (como un serón sinceramente), por lo cual mejor dicho les llamaré demagogos, bueno, el caso, es que nuestros ''queridos'' demagogos, señores y señoras, se obcecan por atesorar poder, dinero y bienes mientras que en los comicios y reuniones del congreso de los diputados, mas ''putados'' que ''di'', no va, como se dice en mi pueblo y por no sacar a relucir el tema sagrado, ni el Tato no señores y señoras, trabajar para que el pueblo no tenga carencias, trabajar para que el pueblo no se empobrezca, trabajar para que el país prospere no sale rentable en estos días, a si que mientras que llenan sus alforjas nuestros señores demagogos, nosotros, los ciudadanos, miramos con cara de bobos como no hacen su trabajo. ¿Cómo pretenden, señores, pues que en la iglesia no nos llamen rebaño? ¡Si es lo que somos!, hemos ido perdiendo nuestras libertades sin alzar la voz, y encima hasta aplaudiéndoles hasta tal punto que incluso permitimos que nos minen el futuro. No se engañen, queridos amigos, ya que esto no es un problema de quien gobierna, ya que ambas fuerzas, ambos partidos, ambos demagogos harán lo mismo fueran quienes fuesen, esto es, queridos amigos, un problema de nosotros, el pueblo quien, con cara de idiota está viendo como nuestros amantísimos demagogos se llenan la bolsa y el bolsón a costa de cargarnos la ínclita responsabilidad de llevar a nuestras costillas sus cuentas, sus cuentas bancarias, y después dirán, tendrán la desfachatez de decir que ellos trabajan por el bien de España, y unos cojones Mariloles, ellos trabajan por el bien de su hucha, por el bien de sus chalés en la moraleja, por el bien de sus grandes palacetes en el centro de Madrid, por el bien de sus pisos de doscientos metros en el barrio de Salamanca, en definitiva, trabajan para si mismos y nosotros somos tan gañanes que nos dejamos, no sé como lo vean ustedes pero yo estoy sinceramente harto de que me roben, mangoneen y me traten de idiota hacia arriba a si que, como el único derecho que me queda es el derecho de expresarme libremente (a través de Internet ya que si me pongo a gritar esto en plena puerta del sol seguramente me acusen de escándalo público) he decidido escribir esto para que quien lo lea de su opinión al respecto y se atreva a opinar libremente allí donde fuere publicado. Gracias a todos por leer esta parrafada sobre demagogos, mentirosos y otras huestes llamados políticos.
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